Hay momentos en la vida en que nos sentimos atados, limitados por la falta de recursos y por los convencionalismos sociales. Llevamos vidas que no nos gustan, pero no nos atrevemos a dar el salto, a romper esas cadenas que nos atan y a lanzarnos a vivir la vida que realmente anhelamos. ¿Por qué?
Hay múltiples razones, como distintas somos las personas, pero todas ellas se engloban dentro del miedo. Miedo a equivocarme, miedo al que dirán, inseguridad en uno mismo, miedo a quedarme solo, etc.
Vivir en esta sociedad implica tener que acatar una serie de normas. Algunas de estas normas son necesarias para poder garantizar el orden y la paz. Sin embargo, otras nos limitan como individuos, porque se nos obliga a cumplir con una serie de expectativas: ser un buen trabajador, tener un coche y una casa grandes, ser padre/madre, etc. Si no cumples con ello, te pueden llegar a tachar de «vago», «fracasado», «egoísta», etc. Pero, ¿qué pasa con nuestra felicidad?; ¿con el derecho que tenemos a vivir nuestra vida de la manera en que nosotros elijamos?
No hay una única manera de vivir la vida, sino que cada persona debe buscar aquello que realmente le hace feliz y le ilusiona. Da igual como viva tu familia, tus amigos, el entorno en general. Lo más importante es lo que tú realmente deseas. Es tu vida y tu felicidad depende de que vivas en consonancia con lo que tú eres y piensas.
Busca aquello que realmente te hace vibrar, que te hace levantarte por la mañana con una sonrisa. Porque si tu sonríes, el mundo sonríe contigo. Sé que suena a frase hecha, pero haz la prueba. Cuando vayas a comprar el pan y veas a la panadera seria y cansada, hazlo con una sonrisa y un gracias, ya verás como consigues un cambio de actitud en ella. A veces, un simple gesto obra milagros y transmite el amor que la otra persona necesitaba.
TU BRUJULA INTERIOR

¿Cómo saber que es lo que realmente deseamos? Escucha a tu corazón, porque él tiene la sabiduría y claridad que tú necesitas.
Cuando sientas a tu corazón saltar de alegría o encogerse por la emoción, sabrás que esa situación, lugar o persona tiene algo para ti. Algo que tu alma desea vivir, que necesita conocer y experimentar. Así que no dudes, porque el corazón nunca te engaña. Atrévete a seguir ese camino que tu alma te dicta a través de las emociones.
Disfruta de la vida, alma bonita. Te lo mereces.